Guijuelo - Salamanca - España

Preguntas frecuentes

Es bueno para tu salud

  • Protege tu corazón.
  • Efecto antioxidante.
  • Reduce el colesterol.
  • Refuerza el sistema inmunológico.

Contiene triptófano, antidepresivo natural y relajante que ayuda a reducir la ansiedad y el insomnio.

Tiene un 50% más de proteínas que la carne fresca, es muy recomendable para niños y personas mayores y en deportistas, ayudando a reducir la fatiga durante la actividad física.

Antes de decidir, conviene fijarse en cuatro aspectos: precio, tamaño, sabor y uso.

Precio. La paleta es la opción más económica: suele costar entre un 40 y un 60 % menos que el jamón de la misma calidad. Si el presupuesto es ajustado, es una excelente forma de disfrutar de un buen ibérico.

Tamaño y rendimiento. La paleta es más pequeña (de 4 a 5,5 kg frente a los 7 a 9 kg del jamón) y tiene proporcionalmente más hueso, por lo que el aprovechamiento es menor. Es ideal para reuniones de pocas personas o si se consume en poco tiempo. El jamón compensa su mayor inversión con más cantidad de loncha y una pieza más duradera.

Sabor y textura. El jamón ofrece un sabor más suave, equilibrado y delicado, con una grasa más jugosa. La paleta es más intensa y algo más salada, con una textura ligeramente más fibrosa y un toque más curado.

Cuándo elegir cada uno. Compre jamón para celebraciones grandes, regalos o si busca la experiencia más refinada. Opte por la paleta para el día a día, para familias pequeñas o si quiere probar un ibérico sin gastar tanto.

En definitiva, ambos son excelentes: la paleta destaca por su relación calidad-precio y el jamón por su elegancia.

Esta denominación es la más alta de la normativa española del cerdo ibérico, y cada palabra tiene un significado preciso.

«Bellota» indica la alimentación del animal. Durante la montanera, época que va aproximadamente de octubre a febrero, los cerdos viven en libertad en la dehesa y se alimentan de bellotas y pastos naturales. Esa dieta aporta la grasa infiltrada, rica en ácido oleico, que hace tan especial a este jamón.

«100 % ibérico» se refiere a la raza. Tanto el padre como la madre son de raza ibérica pura, algo que no ocurre en las categorías inferiores, donde puede haber cruces con raza Duroc (50 % o 75 % ibérico).

La etiqueta negra es la marca oficial que identifica esta categoría: bellota y 100 % ibérico. Las otras etiquetas son roja, verde y blanca, según alimentación y pureza racial.

El curado suele prolongarse entre 36 y 48 meses, lo que aporta aroma intenso, sabor complejo y una textura untuosa que se funde en boca.

En resumen, esta denominación garantiza raza pura, alimentación natural y largo curado. Por eso es el jamón más valorado y también el más caro del mercado.

Empezar un jamón requiere algo de preparación. Lo primero es colocarlo en un jamonero, con la pezuña hacia arriba si se va a consumir en pocos días, o hacia abajo si durará más tiempo.

Después, con un cuchillo jamonero, retire la corteza y la grasa exterior de la zona de la maza, que es la parte más jugosa, hasta dejar la carne al descubierto. Conviene retirar solo la grasa necesaria para ir cortando.

A continuación, corte lonchas finas, largas y casi transparentes, con el cuchillo en posición casi horizontal.

Para conservarlo, tape la zona cortada con la propia grasa o con un paño de algodón.

Una vez abierto, el jamón necesita unos cuidados sencillos para mantener su sabor y jugosidad.

Después de cada sesión de corte, cubra la superficie expuesta con las lonchas de grasa que retiró al principio o con un paño de algodón limpio. Así evitará que la carne se reseque y se oxide.

Guárdelo en un lugar fresco y seco, a unos 15-20 °C, lejos de fuentes de calor y de la luz directa. No lo meta en la nevera, porque el frío endurece la grasa y apaga el aroma.

Si va a tardar varios días en seguir cortándolo, puede protegerlo con film transparente. Antes de servirlo, déjelo reposar un rato a temperatura ambiente.

Sí. Mira nuestra sección de Lotes partidos a cuchillo.

El jamón de bellota deshuesado es una pieza de jamón ibérico a la que se le ha retirado el hueso por completo, normalmente una vez finalizado el proceso de curación. El resultado es un bloque compacto de carne, más manejable y fácil de cortar.

Su principal ventaja es el aprovechamiento: al no haber hueso, se obtiene más carne útil y el corte resulta más sencillo, tanto a cuchillo como a máquina. Además, ocupa menos espacio y se conserva mejor.

Conserva el mismo sabor y calidad que el jamón entero, por lo que es una opción práctica para quienes buscan comodidad sin renunciar a la experiencia de un buen ibérico de bellota.